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Desde hace mucho tiempo que la actividad en el blog era nula. Pues meses de trabajo me han dejado muy buenas experiencias que deseo compartir con ustedes.
La estética en el Software. Si. Y no me refiero a lo lindo que debe verse tu código fuente (que a veces también debería intentar ser un poco mas estéticos). Me a la interfaz gráfica de nuestro software, a los formularios con sus miles de botones, cajas de textos, botones de chequeo, botones radio, etc.
¿Quien no se ha topado con ese programa que hace todo muy bien pero que con solo mirarlo produce mareo, nauseas y hasta depresión en algunos? O todo lo contrario ese programa con una interfaz gráfica limpia, estética e intuitiva pero que no hace lo que tiene deberia hacer y de paso a veces hasta se revienta.
Como estos programas existen miles con los que convivimos muy seguro todos los días en nuestros lugares de trabajo, tal vez hechos por el ilustre y nunca bien ponderado departamento de sistemas o por el tipo que tiene en su garage unas maquinas con las que desarrolla y quien quita que hasta una empresa grande podamos incluir.
Tenemos la tendencia a desarrollar sofware y pensar que el usuario final es aquel chic@ super dotado que con solo mirar nuestra interfaz ya sabe como funciona todo, o a decir primero programo y que todo funcione y después cuando “tenga” tiempo lo pongo bonito. Pues lastimosamente los usuarios con los que tratamos son de gran variedad algunos con mucho potencial otros a veces un poco difíciles y ese tan anhelado tiempo nunca llegara porque la programación es un área donde la gran limitante es el tiempo, porque se necesita responder casi de manera inmediata a todas las peticiones de los distintos clientes.
Pero realmente sera necesario tener un programa bonito, intuitivo y que ademas haga lo que tiene que hacer? O debo acostumbrar al usuario a utilizar mi programa asi de horribles y difíciles de manejar. Digamos que en parte debe depender del entorno donde estamos. Si el entorno donde se encuentra la aplicación no le da al usuario final la opción de seleccionar otro pues este esta obligado, tal es el caso del software desarrollado para una empresa especifica. Pero si el software esta a disposición del mercado la situación puede ser muy mala.
Las interfaces de nuestro software deben ser limpias, intuitivas, fáciles de manejar y entender.
Hablemos de casos de éxito. Las tablet, las tablet han tenido su gran auge hoy con el Ipad y Android, pero realmente estas existen desde hace mucho tiempo. Que realmente eran un gran invento, un gran aparato pero que estaban equipados con software que a pesar de estar creado para este tipo de dispositivos no era realmente la solución mas adecuada para explotar el hardware. No era software amigable ni intuitivo. Cuando aparece el Ipad se reinventan este tipo de dispositivos, a partir de una interfaz gráfica excelente, quizás hasta sin tener un hardware con grandes especificaciones.
En mucho tiempo los desarrolladores nos hemos acostumbrado a hacer interfaces pensadas para usuarios técnicos y se nos ha olvidado que cualquier persona puede utilizarlas. Es hora de ir dándole un giro a esas interfaces difíciles de entender, que no ayudan al aprendizaje, que no son uniformes con otras partes de la aplicación a unas que sean agradables, fáciles de entender y usar y que nos permitan agilizar nuestras tareas.







